Sputnik-Labrego espera los permisos de los propietarios para buscar dos posibles fosas en el Alto de Ocero

La Asociación Científica Sputnik-Labrego está pendiente de las autorizaciones de los propietarios de los terrenos para iniciar la búsqueda de dos posibles fosas comunes en el Alto de Ocero, en el municipio de Sancedo. Entre las personas desaparecidas que los investigadores tratan de localizar figuran siete mineros de Fornela que habían formado parte del Ejército Republicano y cuyo rastro se perdió tras la caída del Frente Norte, en 1937.

El historiador y coordinador de Memoria Histórica de la asociación, Alejandro Rodríguez, explicó en una entrevista en FM Bierzo que los restantes trámites administrativos ya están completados. Según detalló, cuentan con las autorizaciones del Ayuntamiento, del Consejo Técnico de Memoria Democrática y de Patrimonio, mientras el consistorio de Sancedo colabora en el contacto con los dueños de las parcelas.

La intervención se había planteado inicialmente para el verano, pero el equipo decidió aplazarla hasta el otoño por el riesgo de incendios. Rodríguez señaló que la presencia de repoblaciones de pinos desaconsejaba introducir una retroexcavadora durante aquel periodo. El inicio de los trabajos sigue condicionado a los permisos de los propietarios, sin una fecha concretada.

«La búsqueda en sí es un proceso más de la reparación», subrayó el investigador, que vinculó la actuación con la necesidad de ofrecer respuestas a las familias.

Siete mineros desaparecidos tras la caída del Frente Norte

La investigación ha permitido documentar los nombres, la procedencia y la participación en las milicias republicanas de siete mineros, algunos originarios de Guimara y Trascastro. Sin embargo, Rodríguez advirtió de que no es posible reconstruir con precisión sus últimas horas.

Según explicó, tras la caída del Frente Norte, en octubre de 1937, grupos de combatientes regresaron a sus lugares de origen, donde se presentaron ante las autoridades sublevadas o fueron detenidos. Durante los posteriores traslados hacia centros de reclusión se produjeron desapariciones, entre ellas las de este grupo de mineros.

La hipótesis de los investigadores sitúa su posible enterramiento en la zona del Prado Costeiro, a partir de los testimonios reunidos. La localización deberá comprobarse sobre el terreno.

Rodríguez enmarcó estos hechos en dos etapas de la represión franquista en la comarca: el verano y el otoño de 1936 y los meses de octubre y noviembre de 1937. Sobre este segundo periodo, señaló que el regreso de combatientes del Frente Norte estuvo acompañado de nuevos asesinatos y desapariciones forzadas.

Un testimonio directo orienta la nueva búsqueda

Una de las claves para retomar las prospecciones es el testimonio de un pastor de Ocero, ya fallecido, que, según relató Rodríguez, había presenciado los enterramientos y señaló una ubicación distinta de la explorada anteriormente por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

El historiador recordó que pudieron recorrer el lugar con él después de una corta de pinos, cuando el terreno estaba despejado. Su indicación situaba los enterramientos más arriba de la zona donde se había buscado, próxima a la carretera de Cacabelos.

Ese testimonio directo, unido a la investigación documental sobre las posibles víctimas, llevó al equipo a plantear una nueva intervención. No obstante, Rodríguez reconoció que las transformaciones del terreno pueden dificultar la búsqueda, especialmente por los movimientos de tierra asociados a las repoblaciones forestales.

«Veremos a ver si somos capaces todavía de localizar esos restos o no», manifestó.

La relación de desaparecidos tampoco se considera cerrada. La asociación continúa contrastando documentación, listados de milicias, padrones municipales y registros de defunción. Rodríguez destacó la colaboración de la Asociación La Peñina de Fabero, que está facilitando información para incorporar y comprobar nuevos nombres.

A este proceso se siguen sumando familiares. Según explicó, recientemente se ha incorporado otra familia a las que ya estaban en contacto con los investigadores.

De la excavación a la identificación genética

Si aparecen restos humanos, su recuperación requerirá una intervención arqueológica y una exhumación individualizada. Después se trasladarán al laboratorio para su estudio antropológico y el posterior contraste genético con familiares.

Rodríguez explicó que el análisis permite estudiar aspectos como la edad, el sexo, la estatura, las patologías previas y las posibles evidencias relacionadas con la muerte. La identificación exige combinar investigación histórica, arqueología, antropología física y genética, sin que el hallazgo garantice por sí solo que se pueda poner nombre a cada víctima.

Como referencia, aludió al trabajo desarrollado en el antiguo cementerio del Carmen de Ponferrada y a la identificación de Manuel Girón. «La ciencia es la única que nos puede llevar a resolver todos estos casos», afirmó.

Otra búsqueda prevista en Páramo del Sil

Además del Alto de Ocero, Sputnik-Labrego mantiene el propósito de abordar el próximo año una búsqueda de víctimas en una zona situada por debajo del cementerio de Páramo del Sil, dentro del compromiso adquirido con las familias y con el Ayuntamiento. Su realización dependerá de que el proyecto pueda continuar en las condiciones necesarias.

El historiador advirtió de que resulta difícil determinar cuántas fosas quedan por localizar en el Bierzo. La desaparición de testigos directos y las alteraciones del paisaje han reducido la precisión de las referencias disponibles.

También mencionó las investigaciones en Monte Arenas, donde el equipo maneja cinco o seis posibles puntos de enterramiento y considera que algunos podrían haber quedado bajo la carretera. En ese caso, los trabajos continúan desde la documentación histórica.

Rodríguez defendió la dimensión social de esta labor, además de su vertiente científica: «Trabajamos con personas y trabajamos con familias». Para el historiador, poner su formación al servicio de quienes siguen buscando a sus familiares es una forma de devolver a la sociedad las oportunidades recibidas.

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