Ponferrada ha vuelto a demostrar que la solidaridad es uno de sus pilares fundamentales. Las calles de la capital berciana se han teñido de esperanza durante la celebración de la IX Marcha contra el Cáncer, una cita que ha logrado movilizar a más de 5.000 inscritos, consolidándose como uno de los eventos benéficos más importantes de toda la comarca.
Bajo un ambiente festivo y profundamente emotivo, una inmensa «marea verde» —protagonizada por el color de las camisetas de esta novena edición— recorre las principales arterias de la ciudad. Desde primera hora de la mañana, familias enteras, grupos de amigos, niños, personas mayores e incluso mascotas se congregaron en la línea de salida con un propósito común: caminar juntos para plantar cara a la enfermedad.
El recorrido, diseñado para ser accesible y participativo, permitió que la marcha fuera mucho más que un evento deportivo, convirtiéndose en una jornada de convivencia y apoyo mutuo. Durante todo el trayecto, el buen ambiente, los aplausos y los mensajes de ánimo fueron la banda sonora de una ciudad completamente volcada.

El impacto de esta convocatoria va mucho más allá de la impresionante estampa visual en las calles. El verdadero triunfo de alcanzar más de 5.000 inscripciones reside en la recaudación, destinada a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Estos fondos son un balón de oxígeno vital que permite seguir financiando proyectos punteros de investigación oncológica, mantener los servicios gratuitos de atención psicológica y social, y acompañar a los pacientes y a sus familias en los momentos más vulnerables del proceso.





