Qué hacer ante un golpe de calor: llamar al 112, enfriar a la persona y no darle líquidos si está inconsciente

Infografía de la Junta de Castilla y León con recomendaciones para actuar ante un golpe de calor durante una ola de calor.

La Junta de Castilla y León recuerda las principales medidas de prevención y autoprotección ante las olas de calor y, especialmente, cómo actuar ante un posible golpe de calor, una situación que puede convertirse en una emergencia si no se interviene con rapidez.

La recomendación principal es llamar al teléfono de emergencias 112 cuando una persona presente síntomas compatibles con un golpe de calor, sobre todo si muestra alteración de la conciencia, debilidad extrema, confusión, piel muy caliente o pérdida de conocimiento.

La difusión de estas pautas coincide con el episodio de altas temperaturas que afecta al Bierzo, donde la AEMET ha activado aviso amarillo por máximas de hasta 38 grados en el Bierzo.

Cómo actuar ante un golpe de calor

El objetivo principal debe ser bajar la temperatura corporal de la persona afectada mientras llegan los servicios de emergencia. Para ello, se recomienda colocarla en un lugar fresco o a la sombra, tumbada, y quitar o desabrochar la ropa para facilitar la ventilación.

También se pueden aplicar paños de agua fría en la cabeza, el cuello, las axilas y las ingles, zonas que ayudan a reducir la temperatura corporal. Si la persona está consciente, se le puede dar agua o bebidas isotónicas, pero siempre poco a poco.

Protección Civil insiste en que nunca debe meterse de golpe a la persona en una bañera con agua fría, ya que ese cambio brusco de temperatura puede resultar peligroso.

Si la persona está inconsciente

En caso de que la persona afectada esté inconsciente, debe colocarse tumbada de lado, con las piernas flexionadas, en posición lateral de seguridad, mientras se espera la llegada de la asistencia sanitaria.

En esta situación, la recomendación es clara: nunca se deben dar líquidos a una persona inconsciente, por el riesgo de atragantamiento o aspiración.

Población de mayor riesgo

Las olas de calor afectan de forma especial a determinados grupos de población. Entre ellos se encuentran niños y niñas, mujeres embarazadas, personas mayores y personas con alguna enfermedad.

También deben extremar la precaución quienes trabajan al aire libre, realizan actividad física intensa o permanecen expuestos al sol durante las horas centrales del día.

Las recomendaciones generales pasan por beber agua con frecuencia, evitar esfuerzos físicos en las horas de más calor, permanecer en lugares frescos, utilizar ropa ligera y prestar atención a familiares o vecinos vulnerables, especialmente si viven solos.

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