El AMPA del CEIP Piñera de Vega de Espinareda ha solicitado a la Consejería de Educación que reconsidere la propuesta de unificar en una misma aula al alumnado de primero y segundo de Educación Infantil durante el curso 2026-2027. Los dos grupos cuentan actualmente con cinco y siete escolares, respectivamente.
La petición se produce después de que la Dirección Provincial de Educación de León comunicara a las familias que el número de matrículas no alcanza el mínimo establecido para conservar las tres unidades actuales de Infantil. La Administración educativa propone, por este motivo, reorganizar la etapa en dos unidades funcionales.
Las familias reclaman una atención diferenciada
El AMPA sostiene que la medida se basa únicamente en el número de alumnos y no tiene suficientemente en cuenta las diferencias educativas y madurativas existentes entre los dos cursos. Las familias defienden que mantener las aulas separadas permitiría desarrollar el proyecto pedagógico correspondiente a cada edad y proporcionar una atención más individualizada.
La asociación señala además que entre el alumnado afectado hay un escolar con necesidades educativas especiales. «No se trata de una cuestión de números, sino de calidad educativa, atención individualizada y equidad», afirma la junta directiva del AMPA.
Las familias consideran que las características de los colegios rurales requieren una planificación específica. «La escuela rural no puede medirse únicamente con criterios estadísticos», sostienen, antes de reclamar que se tenga en cuenta la diversidad del alumnado y las diferencias madurativas durante las primeras etapas educativas.
Una petición vinculada a la defensa de la escuela rural
El AMPA cuestiona que se reduzcan recursos en los centros de los pequeños municipios mientras las administraciones mantienen compromisos relacionados con la lucha contra la despoblación y el desarrollo rural.
La asociación recuerda que los colegios rurales también desempeñan un papel en la fijación de población, la conciliación familiar y la igualdad de oportunidades entre los menores que residen en los pueblos y quienes viven en entornos urbanos.
Por todo ello, solicita a la Consejería de Educación que estudie las circunstancias concretas del CEIP Piñera y priorice el interés del alumnado y la calidad educativa frente a la aplicación estricta de los criterios numéricos.
«No pedimos privilegios. Pedimos que la escuela rural reciba el apoyo que las administraciones dicen defender y que nuestros hijos e hijas tengan las mismas oportunidades educativas que cualquier otro niño o niña de Castilla y León», concluye el comunicado.

