La provincia de León recibe cerca de cuatro millones de euros en el último pago de las ayudas agroambientales y de zonas con limitaciones correspondiente a la campaña de la PAC 2025. En concreto, la liquidación autorizada asciende a 3.965.380 euros, una cantidad que se reparte entre profesionales del campo beneficiarios de estas dos líneas incluidas en la Política Agraria Común.
El mayor volumen corresponde a la ayuda para zonas con limitaciones, destinada a compensar a las explotaciones ubicadas en territorios donde las condiciones naturales o productivas dificultan la actividad agraria. En León, esta liquidación de mayo alcanza los 3.572.369 euros para 2.628 beneficiarios. En el conjunto del ejercicio, desde el inicio de los pagos de la campaña el pasado 16 de octubre de 2025 y hasta el 15 de mayo de 2026, esta línea ha supuesto para la provincia 6.237.823 euros, con 4.006 beneficiarios.
A esta cantidad se suman las ayudas agroambientales, orientadas a respaldar prácticas vinculadas a la sostenibilidad, la conservación del territorio, la biodiversidad y determinados modelos de producción. En el caso de León, la liquidación de mayo asciende a 393.011 euros para 95 productores. En el acumulado del ejercicio, la provincia alcanza 4.460.693 euros en ayudas agroambientales, con 913 beneficiarios.
Estas ayudas incluyen líneas como agricultura ecológica, cultivos agroindustriales sostenibles, aprovechamiento forrajero extensivo, gestión sostenible de superficies forrajeras, apicultura, agroecosistemas extensivos de secano, cultivos minoritarios, cultivos permanentes, abonado orgánico y razas autóctonas puras. A nivel autonómico, la Junta ha autorizado el abono de 33,5 millones de euros para más de 15.000 agricultores y ganaderos, prácticamente cerrando los pagos de la campaña PAC 2025 antes del final del periodo reglamentario, fijado para el 30 de junio.
En la provincia leonesa, estos fondos tienen especial relevancia para sostener la actividad agraria y ganadera en zonas rurales, donde las explotaciones conviven con mayores dificultades productivas, despoblación y necesidad de mantener usos tradicionales del territorio. Las ayudas buscan contribuir a la continuidad del sector, favorecer prácticas más sostenibles y reforzar el papel del campo en la conservación del paisaje y la biodiversidad.

