La Guardia Civil ha intervenido cerca de 20 kilos de picadura de tabaco ilegal en la provincia de León durante los dos últimos meses. Las actuaciones han sido realizadas por el Destacamento Fiscal y de Fronteras de la Comandancia de León, que ha levantado 14 actas de denuncia en varias inspecciones de paquetería y mercancías enviadas entre particulares.
Los envíos habían sido realizados a través de diferentes agencias de paquetería y contenían tabaco sin precintas oficiales ni marcas fiscales. Además, la mercancía carecía de garantías sobre su origen y trazabilidad, lo que supone un riesgo para la salud de los consumidores al no estar sometida a controles sanitarios.
La picadura de tabaco intervenida se encontraba distribuida en envases de un kilogramo, envasados al vacío en bolsas termoselladas.
Riesgo sanitario y perjuicio económico
La Guardia Civil recuerda que la venta de picadura de tabaco de contrabando provoca pérdidas económicas al sector dedicado al comercio tabaquero legal y supone también una defraudación de los impuestos vinculados a este mercado.
Al tratarse de una de las labores del tabaco, esta mercancía está sujeta a la normativa del Mercado de Tabacos, por lo que su distribución irregular tiene repercusión tanto en el ámbito aduanero como en el tributario.
Este tipo de venta constituye una infracción de la Ley Orgánica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represión del Contrabando, relacionada con operaciones de importación, exportación, tenencia, circulación o rehabilitación de géneros estancados o prohibidos sin cumplir los requisitos establecidos en la normativa. La sanción mínima prevista es de 2.000 euros.
Funciones del Destacamento Fiscal y de Fronteras
El Destacamento Fiscal y de Fronteras de la Comandancia de León tiene entre sus principales cometidos la inspección de establecimientos relacionados con la venta de tabaco, como estancos y puntos de venta con recargo, así como el control del desvío ilícito de productos procedentes del cultivo de tabaco con fines lucrativos o comerciales.
También realiza inspecciones de paquetería, actuaciones para prevenir el uso fraudulento de gasóleo bonificado y controles en puntos de venta y consumo de alcohol.
Desde la creación de esta unidad, la Guardia Civil ha intervenido aproximadamente 365 kilos de picadura de tabaco de contrabando.

