Ponferrada revivió este sábado 10 de octubre la revuelta de los Irmandiños con una recreación histórica que congregó a numeroso público en las calles del casco antiguo y el Castillo de los Templarios. Unos 60 recreadores participaron en la octava edición, cuyo acto central fue la representación del asalto a la fortaleza.
Organizada por Caballeros de Úlver, con la colaboración del Ayuntamiento de Ponferrada, la actividad escenificó los enfrentamientos entre los sublevados y los defensores del castillo. Campesinos, caballeros y nobles trasladaron a los espectadores al siglo XV mediante combates y escenas de la vida medieval.

El programa del fin de semana incluyó vida de campamento, patrullas por la ciudad vieja y controles de salvoconductos en la Puerta del Reloj. La programación del domingo contemplaba exhibiciones de tiro con arco y un campeonato de liza en el patio del palacio.
La recreación rememora el levantamiento iniciado en 1467, cuando campesinos, burgueses y miembros de la baja nobleza se rebelaron contra los abusos de los grandes señores. La revuelta se extendió desde Galicia hasta el Bierzo, donde la fortaleza de Ponferrada, entonces perteneciente a Pedro Álvarez de Osorio, conde de Lemos, se convirtió en un enclave de resistencia frente al avance irmandiño.
La Concejalía de Turismo y Patrimonio destacó la afluencia de espectadores y felicitó a Caballeros de Úlver por su trabajo para divulgar la historia de Ponferrada y del Bierzo.





