El Ayuntamiento de Ponferrada debate este viernes en sesión plenaria la aprobación de su plan de emergencia ante situaciones de sequía, un documento estratégico destinado a anticipar y gestionar posibles episodios de escasez de agua en el municipio. Esta medida, de carácter normativo y obligatorio para todas las ciudades que superan los 20.000 habitantes, se somete a valoración con el objetivo de dotar a la administración local de un marco de actuación unificado frente a los periodos de estrés hídrico.
La inclusión de este expediente en el orden del día busca fijar los protocolos de intervención, las restricciones progresivas y las prioridades de abastecimiento en caso de que los recursos disminuyan de forma drástica. El debate de esta planificación coincide temporalmente con contingencias recientes en la red local, ya que el Consistorio ponferradino tuvo que declarar el estado de emergencia de grado 1 por falta de agua potable en las localidades de Toral de Merayo, Ozuela, Orbanajo y Rimor tras la destrucción de su estación de captación. Este contexto refuerza la necesidad de contar con una planificación preventiva de rápida aplicación.
Inversiones, vivienda y seguridad en la agenda municipal
Además de la estrategia de gestión del agua, el salón de plenos del Consistorio aborda otras cuestiones estructurales para la capital berciana. El orden del día incluye una modificación del anexo de inversiones correspondiente al ejercicio actual, integrando partidas destinadas a nuevas obras de infraestructuras y la instalación de cámaras de seguridad en diversas zonas del municipio.
Asimismo, la corporación municipal somete a trámite la regularización de una parcela de titularidad pública para destinarla a la promoción de vivienda protegida, junto a otros expedientes relacionados con el turismo y la organización de la recogida de residuos. La sesión servirá también como punto de partida para trazar las primeras referencias de cara a la elaboración del presupuesto municipal del año 2027.





