El Festival Internacional de Cine de Ponferrada dedica su vigésima cuarta edición al cine vinculado al Bierzo bajo el lema «Nuestra mirada, nuestro cine». La propuesta reconoce a los autores y las producciones que han llevado la comarca a la pantalla: 144 trabajos rodados en el territorio o realizados por cineastas bercianos han pasado por el certamen a lo largo de su trayectoria.
El coordinador de programación del festival, Antonio Morán, explicó en una entrevista en el programa Más Café, de FM Bierzo, que este reconocimiento abarca tanto a quienes ruedan en la comarca como a los profesionales que desarrollan su carrera fuera de ella. «Desde aquí o desde la distancia nunca han dejado de mirar hacia casa», señaló.
El homenaje reúne cortometrajes, largometrajes y documentales, primeras obras y trabajos de autores con trayectorias consolidadas. Morán considera que todavía hay una parte de ese patrimonio cinematográfico pendiente de investigar y dar a conocer, especialmente las producciones más antiguas y las realizadas por cineastas bercianos fuera del territorio.
Una película de 1983 regresa a la pantalla
La recuperación del patrimonio audiovisual tendrá una de sus citas con «Cualquier día, en cualquier momento», una película de 1983 que vuelve a proyectarse tras su digitalización. La iniciativa forma parte del trabajo que el festival desarrolla en colaboración con la Biblioteca Municipal y el Ayuntamiento de Ponferrada.
Según explicó Morán, la producción nació de los proyectos educativos de «Escuela Abierta y Cine», con participación de docentes y alumnos y de la mano de Carlos de Cabo. Rodada en super-8, plantea una adaptación libre de El señor de las moscas, de William Golding, abierta a la improvisación.
El coordinador destacó el valor de recuperar aquella experiencia y permitir que sus participantes vuelvan a verse en pantalla 43 años después, más allá de las características cinematográficas de un proyecto concebido con una finalidad educativa.
El 9 de octubre se proyectará «La huella del temple», el largometraje documental de Alberto Carpintero, formado en la antigua Escuela de Cine de Ponferrada. Rodado íntegramente en la ciudad, recorre el legado templario, la historia del castillo y los símbolos de la orden, e incluye una recreación visual de la Noche Templaria.
Una selección de 52 películas y un público que decide
La programación reúne 52 películas, seleccionadas mediante un proceso en el que han participado 27 personas. Las secciones oficiales nacional e internacional contarán con 12 cortometrajes finalistas cada una, distribuidos en dos programas por sección.
Morán explicó que la selección busca diversidad de historias y propuestas cinematográficas. Entre los asuntos abordados figuran la salud mental, la igualdad, la inmigración, los conflictos bélicos, la memoria histórica, la soledad de las personas mayores y el abandono del medio rural.
La inauguración, con «Miradas cercanas», ofrecerá un recorrido por cortometrajes del entorno de León, Galicia y Asturias, algunos vinculados al Bierzo y a cuestiones como la protección del medio ambiente.
El público volverá a elegir el premio Retina. Morán señaló que sus preferencias no siempre coinciden con las de los comités de selección, pero defendió esa participación como una apuesta presente desde los primeros años: «Que el público se sienta el protagonista de verdad».
Más de 3.700 asistentes en las sesiones escolares
La actividad educativa constituye otra de las principales líneas del festival. «Menuda sesión» cuenta con reservas para más de 3.700 asistentes, entre alumnado y profesorado, de 21 colegios de Ponferrada y del resto del Bierzo.
Dirigidas a infantil y primaria, estas sesiones combinan la formación de nuevos espectadores con películas que permiten trabajar valores. Este año se han elegido una historia de Heidi relacionada con el rescate de un lince y «La bicicleta de Bartali», con contenidos vinculados a la amistad y la solidaridad.
Morán reconoció que las limitaciones económicas condicionan la incorporación de novedades y actividades, aunque la organización procura mantener la continuidad y cuidar la programación.
De cara a la vigésima quinta edición, expresó la intención de preparar una celebración diferente, con posibles homenajes y una mirada a la trayectoria del certamen. Se trata todavía de ideas en desarrollo, sin actuaciones concretas anunciadas.





