Ana Belén Aller pertenece a la sección de la Administración General del Estado del sindicato Csif.
Sacarse el carné de conducir en León se ha convertido para miles de personas en una carrera de obstáculos antes incluso de sentarse al volante durante el examen. CSIF denuncia más de 3.500 aspirantes pendientes de la prueba práctica, esperas que superan los cuatro meses y una plantilla que, con una baja, se queda actualmente en cinco examinadores activos para atender León y Ponferrada. El sindicato reclama nueve examinadores fijos y un coordinador y recuerda que la provincia quedó fuera del plan extraordinario de refuerzo de la Dirección General de Tráfico. El problema viene de lejos. En 2016 León tenía precisamente nueve examinadores. Y hay ahora otro elemento que aumenta la urgencia. La Junta ofrece ayudas de hasta 900 euros a jóvenes que obtengan el permiso entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre, un plazo que para muchos leoneses puede resultar imposible de cumplir.
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