La Ponferradina golpeó primero y lo hizo muy pronto. Pasado el primer cuarto de hora, un error en la salida de balón de los salmantinos permitió a Xemi aparecer en la frontal y conectar un disparo preciso para abrir el marcador y silenciar por momentos al Reina Sofía. Lejos de reaccionar, Unionistas acusó el golpe y vio cómo el encuentro se le complicaba todavía más cuando el colegiado señaló penalti a favor de los bercianos, transformado por José Luis Cortés para firmar el 0-2 antes de la media hora.
El guion no podía ser más favorable para el conjunto dirigido por Mehdi Nafti, que se encontró con un botín enorme a partir de la contundencia en las áreas. La Deportiva, bien ordenada atrás, se permitió incluso ceder pelota y metros, confiando en su solidez para contener a un Unionistas impreciso, sin claridad entre líneas y apenas amenazante en el tramo final del primer acto. Solo alguna arrancada aislada y acciones a balón parado inquietaron a la zaga blanquiazul, que se marchó al descanso con la sensación de tener el partido bajo control.
La sacudida de Unionistas tras el paso por vestuarios
Tras el intermedio cambió por completo la cara del partido. Mario Simón movió el banquillo y el dibujo, metiendo más presencia por dentro y dando vuelo a los carrileros. Unionistas empezó a ganar metros, a instalarse en campo rival y a encadenar centros y segundas jugadas que poco a poco fueron empujando a la Ponferradina hacia su área. El dominio territorial se transformó en ocasiones y, casi como una consecuencia lógica, en el gol que reabrió el duelo.
A los trece minutos de la reanudación llegó el 1-2: un balón suelto en la zona derecha fue empalmado de primeras por Víctor Olmedo, que conectó un disparo potente e inalcanzable para Ger Novoa. El tanto encendió al Reina Sofía y dio aún más confianza a un Unionistas desatado, que olió la debilidad de su rival. Con Cortés ya retirado por problemas físicos y la línea defensiva berciana cada vez más hundida, el partido se jugaba definitivamente dentro del área visitante.
Polémica, VAR y un final con diez
La culminación de la remontada llegó desde los once metros. En una acción dentro del área, el colegiado fue avisado por el VAR para revisar un posible penalti a favor de Unionistas. Tras la comprobación en la pantalla, señaló la pena máxima que Gastón Valles convirtió con temple para establecer el 2-2 a poco más de un cuarto de hora del final. El empate desató la euforia local y dejó aturdida a una Ponferradina que veía cómo se escapaba un encuentro que parecía sentenciado al descanso.
Los últimos minutos fueron un ejercicio de supervivencia para el cuadro berciano. Unionistas, espoleado por su gente, rozó el 3-2 en varias llegadas, incluida una acción que obligó a Novoa a lucirse en el tiempo añadido. Entre protestas, interrupciones y revisiones, el duelo ganó en tensión y acabó con los charros en inferioridad numérica tras la expulsión de Gastón por doble amarilla en los compases finales. Pese a jugar con uno menos, los locales mantuvieron la iniciativa hasta el pitido definitivo.
Un punto que preocupa a la Deportiva
El empate tiene lecturas muy diferentes. Para Unionistas, que venía de una dolorosa derrota en Ourense, el 2-2 sabe a recompensa moral por la capacidad de reacción y por firmar una segunda parte de mucho nivel, con personalidad y empuje para levantar un 0-2 en contra. El equipo se asienta en la zona media con 19 puntos y mantiene la inercia positiva como local, reforzando la idea de que el Reina Sofía puede ser un factor decisivo para asegurar la permanencia sin sobresaltos.
Para la Ponferradina, en cambio, el resultado vuelve a dejar la sensación de oportunidad perdida. El conjunto de Nafti encadena ya varias jornadas sin ganar en liga y sigue coqueteando con la zona de descenso, ahora con la pequeña consolación de haber sumado fuera de casa pero con la preocupación de no saber cerrar partidos que parece tener en la mano. La solidez defensiva solo apareció durante el primer tramo del encuentro y el equipo se vio desbordado cuando Unionistas subió una marcha tras el descanso.
En clave de futuro, el choque deja a los salmantinos con una buena dosis de confianza de cara a los próximos compromisos y a la recta final de la primera vuelta, mientras que la Deportiva está obligada a transformar sus buenos ratos en triunfos cuanto antes si no quiere pasar el curso mirando permanentemente hacia abajo. El 2-2 en el Reina Sofía se recordará como un partido de dos caras, de emociones cambiantes y de un mensaje claro para ambos: los partidos duran 90 minutos… y algo más.

