La SD Ponferradina no pudo culminar el regreso a Segunda División. El conjunto berciano cayó por 4-1 ante el Celta Fortuna en Balaídos en el partido de vuelta de la final del playoff de ascenso, después del 0-0 registrado en El Toralín. La eliminatoria se mantuvo abierta hasta el descanso, pero se rompió tras el segundo gol vigués, que obligó a la Deportiva a asumir riesgos y dejó el encuentro en el escenario más favorable para el filial celeste.
El partido comenzó con la exigencia prevista para una final. La Ponferradina sabía que necesitaba ganar y trató de sostenerse desde el orden, sin conceder demasiado en los primeros compases. Sin embargo, el Celta Fortuna encontró el primer golpe con Hugo González, que aprovechó un balón a la espalda para superar a Andrés Prieto y colocar el 1-0. El tanto complicaba el camino blanquiazul, aunque no lo cerraba.
La respuesta berciana llegó antes del descanso. Borja Valle apareció en el área para firmar el 1-1 y devolver a la Ponferradina al partido en el momento más delicado. Ese gol permitió al equipo de Mehdi Nafti marcharse al vestuario con vida, con la sensación de que todavía había margen para discutir el ascenso en una segunda parte que se presentaba abierta y cargada de tensión.
El penalti que cambió el partido
Tras la reanudación, la Deportiva tuvo más dificultades para instalarse en campo rival. El Celta Fortuna fue ganando metros, encontró continuidad con balón y terminó provocando la acción que marcó el desarrollo del encuentro: un penalti transformado por Hugo González en el minuto 64. El 2-1 cambió por completo el guion, porque la Ponferradina ya no solo necesitaba marcar, sino hacerlo mientras el rival encontraba cada vez más espacios.
Nafti movió el banquillo y el equipo intentó adelantar líneas, pero la reacción no encontró claridad en los últimos metros. La Deportiva quiso empujar, aunque le costó generar ocasiones limpias ante un Celta Fortuna cómodo para defender la ventaja y correr cuando el partido se estiraba. En ese contexto llegó el 3-1, obra de Bernard Somuah en el tramo final, después de una transición que dejó prácticamente sentenciada la final.
El golpe fue definitivo. La Ponferradina, ya sin margen, terminó además con un jugador menos por la expulsión de Cortés en el tiempo añadido. Adrià Capdevila cerró el marcador con el 4-1, un resultado demasiado amplio para lo que la Deportiva había conseguido sostener durante buena parte de la eliminatoria, pero que refleja la eficacia del Celta Fortuna en los momentos en los que el partido se abrió.
Un final duro para una temporada de crecimiento
La derrota deja a la Ponferradina sin el premio del ascenso, pero no borra el camino recorrido hasta la final. El equipo llegó a la última eliminatoria después de competir con solidez en el playoff y de sostener una segunda parte de temporada que le permitió pelear hasta el último día por volver al fútbol profesional. El vestuario blanquiazul terminó golpeado por la forma en la que se escapó la oportunidad, especialmente después de haber igualado el encuentro antes del descanso.
Mehdi Nafti reconoció tras el partido la superioridad del rival en varias fases y admitió la dureza emocional del desenlace. El técnico habló de “una mezcla de muchos sentimientos” y resumió el momento con una frase que explica el estado del equipo: “El viaje se va a hacer largo”. La Ponferradina cierra así una final amarga, con la obligación de levantarse de nuevo y reconstruir el camino hacia un objetivo que volvió a quedarse a las puertas.

