La Deportiva se juega el regreso al fútbol profesional en una final de alta tensión ante el Celta Fortuna

La SD Ponferradina ya tiene ante sí la última frontera hacia Segunda División. El conjunto berciano se enfrentará al Celta Fortuna en la final del playoff de ascenso, una eliminatoria a doble partido que arrancará el sábado 13 de junio, a las 18:30 horas, en El Toralín, y que se resolverá una semana después, el sábado 20 de junio, también a las 18:30 horas, en campo del filial celeste.

La Deportiva alcanza esta ronda definitiva después de superar al Atlético Madrileño en una semifinal de máxima exigencia. Tras el empate sin goles en Ponferrada, el equipo de Mehdi Nafti logró imponerse por 0-1 en Alcalá de Henares gracias a un tanto de Abdoulaye Keita en los primeros minutos del encuentro. Ese gol terminó siendo suficiente para sostener la eliminatoria y situar al conjunto blanquiazul a solo dos partidos del regreso al fútbol profesional.

El Celta Fortuna, por su parte, llega a la final después de dejar fuera al CE Europa en una eliminatoria que necesitó prórroga. El filial vigués había empatado 1-1 en el partido de ida y resolvió la vuelta con un 3-2 en Balaídos, en un duelo cambiante en el que Hugo González marcó dos goles desde el punto de penalti y Ángel Arcos decidió en el tiempo extra.

Una final entre dos equipos que se conocen bien

El cruce reúne a dos rivales del mismo grupo durante la liga regular. El Celta Fortuna terminó segundo y la Ponferradina fue cuarta, una circunstancia que añade un matiz competitivo relevante a la eliminatoria. En este tipo de cruces, la Deportiva no puede especular: necesita imponerse en el marcador global para evitar que la mejor clasificación del rival pueda tener peso en caso de igualdad tras la prórroga.

Los precedentes de la temporada también apuntan a una final cerrada. En la fase regular, el filial celeste ganó en Vigo y el duelo disputado en El Toralín terminó sin goles. La Ponferradina, sin embargo, llega al tramo decisivo en un momento de confianza, después de una segunda parte de temporada que le ha permitido pasar de mirar hacia abajo a competir por el ascenso.

El Toralín, primer escenario de una eliminatoria decisiva

El partido de ida en Ponferrada se presenta como una cita clave para la Deportiva. El equipo berciano tratará de aprovechar el impulso de su afición y trasladar la presión al Celta Fortuna antes del encuentro de vuelta. El Toralín será el punto de partida de una final en la que cada detalle puede tener incidencia: la gestión emocional, la eficacia en las áreas y la capacidad para no conceder ventajas marcarán buena parte del desenlace.

La Ponferradina ha construido su candidatura desde la solidez y el oficio. No ha sido el equipo más goleador entre los aspirantes al ascenso, pero sí ha demostrado una notable capacidad para convertir sus tantos en puntos y para competir en partidos de margen mínimo. Esa versión práctica volvió a aparecer ante el Atlético Madrileño, donde el equipo defendió su ventaja y resistió hasta el final.

Dos partidos para volver a Segunda

El premio no admite términos medios. El vencedor de la eliminatoria jugará la próxima temporada en Segunda División, mientras que el perdedor cerrará el curso sin ascenso después de haber llegado hasta el último escalón. Para la Ponferradina, la final supone la oportunidad de recuperar plaza en el fútbol profesional y devolver al Bierzo a una categoría que ya conoce bien.

La eliminatoria también tendrá una importante carga emocional. La Deportiva llega respaldada por una trayectoria ascendente y por la sensación de haber encontrado su mejor versión en el momento más delicado del curso. Enfrente estará un Celta Fortuna joven, dinámico y con ventaja clasificatoria, pero la Ponferradina afronta la final con una premisa clara: competir cada balón como si fuera el último paso hacia Segunda.

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