La nueva red de riego del Canal Bajo del Bierzo ha comenzado a funcionar con incidencias en algunos puntos de la comarca. Agricultores de Columbrianos y Cuatrovientos aseguran que llevan varios días sin poder regar porque el agua no ha llegado todavía a sus fincas, en plena campaña agrícola.
La modernización del sistema, que sustituye parte de las antiguas acequias por cerca de 200 kilómetros de tuberías enterradas, empezó a activarse de forma progresiva después de que la principal arteria terminara de llenarse en la madrugada del pasado 4 de junio. La actuación ha supuesto una inversión de alrededor de 40 millones de euros y permitirá regar más de 2.200 hectáreas, mientras que otras 1.800 seguirán con el sistema tradicional.
Ante las quejas trasladadas por los usuarios, el secretario de la Comunidad de Regantes del Canal Viejo del Bierzo, Humberto Merayo, ha pedido paciencia y ha explicado que la entrada en servicio se está haciendo de manera escalonada. Según su previsión, el agua llegará este martes a las acequias hasta la zona de Leroy Merlín y el próximo viernes 12 de junio alcanzará el resto de sectores pendientes.
Merayo ha señalado además que todavía se están realizando trabajos vinculados a la puesta en marcha de la infraestructura, lo que impide llevar el agua a todos los puntos al mismo ritmo. También ha recomendado que quienes detecten incidencias concretas en sus parcelas contacten con el servicio técnico del Canal Viejo, que cuenta con personal de guardia para atender y resolver problemas a medida que avanza la activación del sistema.
Reclamaciones en plena campaña agrícola en Ponferrada
Las incidencias afectan a zonas del entorno de Ponferrada y también a sectores como Compostilla, donde algunos regantes han expresado su malestar por la incertidumbre generada en estos primeros días de funcionamiento. El arranque de la campaña de riego llega después de meses de obras y ajustes en la red modernizada.
En paralelo, la Comunidad de Regantes ha mantenido otras reclamaciones relacionadas con las aguas pluviales procedentes de la A-6, la N-6 y el entorno de Compostilla, cuestiones que siguen pendientes de negociación con las administraciones competentes.

