La Denominación de Origen Bierzo ha cerrado la vendimia de 2026 con una producción total de 10.364.298 kilos de uva controlada, lo que representa un descenso del 3,02% respecto a la campaña anterior. La cosecha supera así los diez millones de kilos en un año caracterizado por el adelanto de la recolección debido a las altas temperaturas y a la evolución de la maduración del fruto.
La cifra supone una reducción de algo más de 323.000 kilos frente a los 10.687.452 kilos registrados en 2025, aunque mantiene el volumen de producción por encima de los diez millones. El balance corresponde al conjunto de uva sometida a control por el Consejo Regulador, una cantidad que debe diferenciarse de la finalmente destinada a elaborar vinos amparados por la denominación.
La campaña de este año ha estado marcada por su inicio excepcionalmente temprano, con las primeras labores de recolección a comienzos de agosto. Las elevadas temperaturas del verano aceleraron el proceso de maduración en distintas zonas de la comarca, especialmente en los viñedos situados a menor altitud, lo que obligó a las bodegas a adaptar sus calendarios habituales.
La vendimia comenzó con cerca de dos semanas de adelanto respecto a las fechas de referencia de la campaña anterior. A principios de septiembre, el grueso de la cosecha ya estaba recogido y únicamente permanecían pendientes algunas parcelas situadas en zonas más elevadas, donde la maduración se produce de forma más tardía.
Una cosecha condicionada por las temperaturas, pero con buenas perspectivas de calidad
Las condiciones meteorológicas han tenido una influencia directa en la evolución del viñedo durante 2026. El calor adelantó la maduración de las variedades más tempranas, mientras que la menor disponibilidad de agua durante determinados periodos del verano condicionó el desarrollo y el tamaño de algunos racimos.
Pese a estas circunstancias, los controles realizados durante la campaña apuntaban a un buen estado sanitario de la uva, con parámetros de maduración favorables para su entrada en las bodegas. No obstante, la valoración definitiva de la calidad de la añada dependerá del desarrollo de los procesos de elaboración y de la evolución posterior de los vinos.
La Mencía y el Godello continúan siendo las dos variedades de referencia de la Denominación de Origen Bierzo. La primera constituye la base principal de sus vinos tintos, mientras que la segunda ocupa un lugar destacado en la producción de blancos. Junto a ellas, la zona vitivinícola cuenta con otras variedades tradicionales, como la Garnacha Tintorera, la Doña Blanca y la Palomino.
La D.O. Bierzo mantiene su producción por encima de los diez millones de kilos
El resultado de la vendimia de 2026 confirma una producción ligeramente inferior a la del pasado ejercicio, aunque superior a los registros de 2024, cuando la cantidad total de uva controlada se situó en 8,65 millones de kilos.
La evolución de las tres últimas campañas refleja las diferencias de producción que pueden registrarse de un año a otro en función de las condiciones climáticas y del comportamiento del viñedo.
Concluida la recogida, la actividad se concentra ahora en las bodegas, donde continúa la elaboración de los vinos de la añada 2026. El sector vitivinícola berciano afronta esta nueva etapa después de una vendimia adelantada y con una producción que se mantiene en niveles próximos a los del año anterior.





