El seísmo de magnitud 4,2 registrado la noche del pasado jueves en el entorno de Benuza (León) y la veintena de temblores posteriores responden a un proceso natural de redistribución de tensiones en el subsuelo. Así lo determinan los expertos de la Universidad de León (ULE), quienes advierten de que las réplicas no son un mero eco del temblor inicial, sino nuevos movimientos vinculados a la evolución geológica de la zona fracturada.
Javier Fernández Lozano, investigador del grupo Geoinca en el Campus de Ponferrada, explica que cuando una falla se desplaza, altera el equilibrio de las rocas circundantes. «Esta redistribución puede favorecer nuevos movimientos en otros planos de falla, reactivar fracturas que ya existían o generar otras nuevas», detalla el experto. Por lo tanto, esta secuencia de 21 réplicas —con magnitudes de entre 2 y 2,4— forma parte de la respuesta habitual de la corteza terrestre ante una ruptura de este tipo.
Fernández Lozano aclara que los depósitos sedimentarios y materiales poco consolidados, como los presentes en las cuencas del Bierzo y el Duero, tienen la capacidad de amplificar las ondas sísmicas. Este fenómeno provoca que las vibraciones se intensifiquen y prolonguen en comparación con las zonas asentadas sobre roca firme. No obstante, el investigador matiza que el denominado «efecto sitio» no es el único factor, sino que interviene de forma conjunta con la magnitud, la profundidad del foco y la distancia al epicentro.
Aunque los datos actuales aún no permiten señalar a una falla concreta como la responsable directa de esta secuencia, los expertos apuntan a la necesidad de cruzar la cartografía geológica con la distribución de los hipocentros. En cuanto a la evolución de estos temblores, la tendencia habitual es que los movimientos pierdan frecuencia con el paso de los días. Aún así, la comunidad científica recuerda que la aparición de réplicas no garantiza que no puedan ocurrir seísmos de mayor magnitud, por lo que instan a la población a seguir las recomendaciones de Protección Civil y las actualizaciones del IGN.




