Indra mantiene encauzada hacia Langreo la instalación de una nueva planta vinculada a la industria de defensa, un proyecto que dejaría, en principio, fuera a Bembibre de esta inversión. La compañía cuenta con un preacuerdo para ocupar durante 25 años el antiguo taller de Barros, mientras prepara para el próximo 28 de octubre la presentación de su fábrica de vehículos militares de As Pontes, otra de las instalaciones a las que aspiraba el municipio berciano.
La operación de Langreo contempla una inversión mínima estimada de siete millones de euros durante el primer año para acondicionar y equipar las instalaciones. El Principado de Asturias tramita la compra del complejo a Duro Felguera por cerca de 10,7 millones de euros, a través de la Sociedad Regional de Promoción, para arrendárselo posteriormente a Indra.
El proyecto continúa sujeto a trámites pendientes. El preacuerdo, anunciado el 7 de octubre, requiere la aprobación de los órganos de gobierno de ambas entidades y que culmine la adquisición del inmueble. Por tanto, la operación todavía no puede darse por definitivamente cerrada ni cuenta con una fecha firme de apertura.
La futura planta tendría una actividad complementaria a la de El Tallerón, en Gijón, dentro de la estrategia de fabricación, integración y mantenimiento de vehículos terrestres de defensa. El Gobierno asturiano estima que el proyecto podría generar entre 400 y 450 empleos directos e inducidos, una previsión que incluye su impacto sobre otras empresas y actividades.
Para Bembibre, el avance de esta operación reduce las posibilidades de captar la tercera fábrica que venía reclamando. El Ayuntamiento había ofrecido terrenos en el Parque Industrial del Bierzo Alto y su Pleno aprobó por unanimidad una moción de Coalición por El Bierzo para promover una actuación coordinada de las administraciones en favor de la candidatura.
La elección de As Pontes ya supuso un primer revés en julio. Indra prevé destinar a la instalación gallega unos 18 millones de euros y generar entre 70 y 120 empleos directos. Su actividad incluirá la integración de vehículos anfibios de combate, lanzapuentes y sistemas de artillería sobre ruedas.
Este escenario no supone el descarte de Bembibre para cualquier futura inversión de Indra. La compañía mantiene instalaciones en San Román y su plan de crecimiento en Castilla y León para 2026-2027 contempla reforzar las capacidades de mantenimiento para el sector de defensa en el municipio, una actuación distinta de la nueva fábrica de vehículos militares que aspiraba a atraer el Bierzo Alto.





