La Universidad de León (ULE), a través de su Campus de Ponferrada, ha trasladado a la sede central de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma, su experiencia investigadora y liderazgo científico en la gestión y cultivo del chopo. La representación institucional y académica ha defendido el papel estratégico de estas masas forestales en la bioeconomía, situando la experiencia técnica desarrollada en la provincia de León dentro de los principales foros internacionales de decisión sobre recursos forestales y sostenibilidad.
La participación leonesa ha tenido un papel destacado en las sesiones técnicas de la comisión estatutaria del organismo internacional, donde se ha ratificado a Populus (el género botánico del chopo) dentro del máximo nivel de prioridad global junto a otros géneros de rápido crecimiento como Salix, Eucalyptus y Pinus. La investigadora y vicerrectora del Campus de Ponferrada, Flor Álvarez Taboada, presente en el comité de expertos en Roma, subrayó el alcance estratégico de este posicionamiento: «Que el chopo se mantenga en el primer nivel de prioridad es especialmente relevante para un territorio como León. La provincia cuenta con conocimiento científico, experiencia de gestión y una cadena productiva estrechamente vinculada a este cultivo».
El peso socioeconómico de las choperas en León y El Bierzo
La provincia de León concentra una parte decisiva de la superficie nacional dedicada a las plantaciones de chopos, actuando como el motor de la industria del desenrollo y la madera técnica en el noroeste peninsular. En comarcas como El Bierzo, el sector mantiene un importante potencial de expansión para usos productivos y de restauración ambiental, complementado por la labor de transferencia de la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal (EIAF) ubicada en Ponferrada.
El aprovechamiento sostenible de estas plantaciones no solo genera empleo verde en el medio rural y fija población, sino que consolida al chopo como un recurso clave en la captura de carbono, la regulación hídrica en riberas y la economía circular. Con esta intervención en Roma, la investigación desarrollada en el Campus de Ponferrada conecta directamente las capacidades forestales leonesas con las directrices mundiales sobre silvicultura, cambio climático y bioeconomía.





