Pobladura de las Regueras puso este domingo el punto final al Campeonato del Mundo de Trial 2026 con una jornada en la que Gabriel Marcelli se adjudicó la victoria y completó la remontada sobre Jaime Busto para terminar la temporada como subcampeón de la máxima categoría.
El piloto del Repsol Honda HRC llegó a la última cita del calendario con siete puntos de desventaja respecto a Busto. Su actuación durante el Gran Premio de España le permitió recortar toda la diferencia y hacerse con la segunda posición final del campeonato, únicamente por detrás de Toni Bou, que ya había asegurado en Países Bajos su vigésimo título mundial de TrialGP al aire libre.

Marcelli cerró el curso con su segunda victoria mundialista en la categoría reina. El gallego se impuso en la jornada dominical sobre el exigente terreno del circuito permanente de Pobladura, después de que Toni Bou dominase la competición del sábado. Con estos resultados, Marcelli terminó segundo en la clasificación general y desplazó a Jaime Busto hasta la tercera plaza. Honda Racing confirmó el triunfo y el subcampeonato del piloto español.
La prueba también coronó a Berta Abellán como campeona del mundo de TrialGP Women por segunda temporada consecutiva. La catalana afrontó la cita decisiva como líder y aseguró el título tras ser segunda en la primera carrera y vencer en la segunda, cerrando el campeonato con 368 puntos, frente a los 349 de la italiana Andrea Sofia Rabino. La clasificación femenina quedó resuelta en Pobladura.
El fin de semana completó el éxito español con los títulos logrados por Arnau Farré en Trial2 y Abril Montserrat en Trial2 Women, en una última ronda que reunió en el Bierzo Alto a los principales especialistas internacionales de esta disciplina.

La jornada contó también con la presencia del consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León, Alberto Díaz Pico, quien asistió al desenlace de una competición que volvió a situar a Pobladura de las Regueras como uno de los escenarios de referencia del trial internacional.
La celebración del Gran Premio de España cerró tres días de actividad deportiva en el municipio de Igüeña y confirmó la capacidad del circuito berciano para albergar pruebas del máximo nivel. Pilotos, equipos y aficionados volvieron a reunirse en un trazado caracterizado por sus zonas naturales, el terreno técnico y la dificultad de unos obstáculos que resultaron determinantes para decidir los últimos títulos de la temporada.





