La Junta ha declarado la alerta por incendios en Castilla y León durante los días 3, 4, 5 y 6 de septiembre ante la previsión de altas temperaturas, una reducción de la humedad relativa y fuertes rachas de viento. La resolución, firmada por el director general de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, Ángel Sánchez, afecta a todo el territorio de la Comunidad.
La medida entrará en vigor a las 00:00 horas del jueves 3 de septiembre y permanecerá activa hasta las 23:59 horas del domingo 6, según la resolución publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León.
Temperaturas de hasta 37 grados y humedad inferior al 15 %
Las previsiones meteorológicas apuntan a la presencia de una dorsal anticiclónica sobre la Península y a la entrada, desde el jueves, de una masa de aire tropical continental procedente del norte de África.
Esta situación provocará un episodio de altas temperaturas en Castilla y León, con máximas que podrán situarse entre los 35 y los 37 grados. Al mismo tiempo, se espera un descenso generalizado de la humedad relativa, con valores mínimos inferiores al 15 % en buena parte de la Comunidad.
La combinación de temperaturas elevadas y baja humedad incrementará el riesgo de que se produzcan incendios forestales y facilitará su propagación en caso de iniciarse algún foco.
Rachas de viento que podrían superar los 50 kilómetros por hora
El episodio estará acompañado por viento durante las cuatro jornadas. Las previsiones contemplan rachas máximas de entre 30 y 40 kilómetros por hora desde el jueves 3 hasta el domingo 6.
La situación podría intensificarse el sábado 5, cuando las rachas podrían superar los 50 kilómetros por hora en algunos puntos de Castilla y León.
Además, durante el viernes y, especialmente, el sábado se prevé la presencia de una DANA o vaguada al oeste de la Península. Este fenómeno favorecerá la formación de tormentas en diferentes zonas de la Comunidad.
La Junta considera que la coincidencia del calor, la escasa humedad, el viento y las tormentas configura un escenario meteorológico «especialmente desfavorable» para el inicio y la propagación de incendios forestales.




