Las instalaciones Jesús Esteban acogieron este sábado, 29 de agosto, una de las citas ineludibles del verano futbolístico en la capital del Bierzo Alto. El Atlético Bembibre y el C.D. La Virgen del Camino midieron sus fuerzas en un partido de preparación que, más allá del rodaje propio de la pretemporada, sirvió para honrar la figura de uno de los nombres más ilustres del club local mediante la disputa del Memorial Gerardo de la Mata.
Desde el pitido inicial a las 11:30 horas, ambos conjuntos demostraron sobre el césped sus ganas de afinar la maquinaria de cara al inminente inicio de la competición oficial. El encuentro estuvo marcado por la solidez táctica y el respeto mutuo, lo que derivó en un choque muy disputado en el centro del campo, pero con escasez de acierto de cara a la portería rival. Tras los noventa minutos reglamentarios, el marcador reflejó un inamovible 0-0, evidenciando la fortaleza defensiva que las dos escuadras están forjando en estas semanas de preparación.
Emoción desde los once metros y puesta a punto
Con el empate sin goles en el luminoso, el ganador del trofeo tuvo que decidirse desde el punto fatídico. Fue en la tanda de penaltis donde el equipo visitante, el C.D. La Virgen del Camino, se mostró más certero, logrando decantar la balanza a su favor y proclamándose vencedor de esta edición del torneo, dejando a la afición rojiblanca sin el ansiado triunfo en casa.
Este encuentro se enmarca dentro de la exigente agenda estival del equipo del Bierzo Alto, que busca llegar en un estado de forma óptimo al arranque liguero. Los minutos acumulados sobre el terreno de juego permiten a los nuevos fichajes adaptarse al esquema táctico, mientras que los veteranos recuperan el ritmo competitivo necesario para afrontar una temporada que promete ser enormemente desafiante para el club.
A pesar de la derrota en la muerte súbita, el choque dejó lecturas positivas para el cuerpo técnico berciano, que sigue ajustando piezas. Además, la mañana de fútbol cumplió con creces su objetivo principal y más emotivo: rendir tributo a Gerardo de la Mata, recordado con profundo cariño como un directivo histórico de la entidad rojiblanca, cuyo incansable trabajo por el fútbol local sigue latente en la memoria de todos los aficionados.

