Las obras de restauración ambiental de las antiguas explotaciones de carbón de Tremor de Arriba, en el municipio de Igüeña, han concluido después de intervenir sobre 386 hectáreas afectadas por la actividad minera. El proyecto ha supuesto una inversión de 20,7 millones de euros y permitirá destinar los terrenos recuperados a nuevos usos forestales, ganaderos, recreativos y educativos.
La actuación se ha desarrollado mediante un convenio entre el Instituto para la Transición Justa y la Junta de Castilla y León. La financiación procede del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y de fondos propios de la Comunidad.
La recepción de los trabajos ha contado con la participación de la directora general de Infraestructuras y Economía Circular de la Junta, Cristina Frías Rivera, y de la directora general del Instituto para la Transición Justa, Judit Carreras García.
Más de 135.000 árboles y 33 bocaminas clausuradas
Los trabajos han afectado a antiguas explotaciones mineras a cielo abierto y de interior, con especial atención a la recuperación de la cabecera del río Tremor y del arroyo Rodrigatos. La intervención también ha buscado integrar paisajísticamente los espacios alterados y reducir los riesgos asociados a las antiguas infraestructuras mineras.
La remodelación del terreno ha requerido el movimiento de 3,69 millones de metros cúbicos de tierras, la construcción de más de 7,5 kilómetros de pistas y la creación de una nueva red de drenajes y lagunas.
La restauración vegetal ha alcanzado más de 200 hectáreas, en las que se han plantado más de 135.000 árboles de especies autóctonas. Esta actuación pretende favorecer la recuperación de los ecosistemas y facilitar futuros aprovechamientos agroforestales.
El proyecto ha incluido también el desmantelamiento y la adecuación de instalaciones mineras abandonadas, la recuperación de la red hidrográfica y la clausura de 33 bocaminas para reforzar la seguridad de la zona.
Infraestructuras para la ganadería y la apicultura
La restauración incorpora nuevas instalaciones destinadas a facilitar actividades ganaderas y apícolas. Entre ellas figuran cuatro cortines tradicionales para proteger las colmenas, refugios para el ganado, abrevaderos y pasos canadienses, que serán entregados a las entidades locales para su utilización.
La intervención incluye además medidas para conservar un yacimiento de fósiles, elementos de uso público, señalización interpretativa y actuaciones de seguimiento ambiental y control de la calidad de las aguas.
El proyecto de Tremor de Arriba forma parte del convenio firmado en 2021 para recuperar espacios degradados por la minería del carbón. Junto con las intervenciones realizadas en la Gran Corta de Fabero y en antiguas explotaciones de Torre del Bierzo y Villagatón, el programa ha movilizado cerca de 68 millones de euros y ha permitido restaurar más de 1.100 hectáreas en la provincia de León.

