La SD Ponferradina ya tiene hoja de ruta para iniciar su pelea por el ascenso a Segunda División. El equipo berciano disputará el partido de ida de la primera eliminatoria del playoff ante el Atlético Madrileño el sábado 30 de mayo, a partir de las 21:00 horas, en el estadio El Toralín.
La eliminatoria enfrentará a dos equipos que llegan al tramo decisivo de la temporada después de completar una fase regular muy exigente. La Deportiva cerró la liga en cuarta posición del Grupo I, con 60 puntos, mientras que el filial rojiblanco finalizó tercero en el Grupo II, con 67. Esa diferencia clasificatoria hace que el conjunto madrileño dispute la vuelta como local.
El segundo asalto de la eliminatoria se jugará el sábado 6 de junio, a las 18:30 horas, en Alcalá de Henares. Allí se decidirá qué equipo continúa adelante en el camino hacia el fútbol profesional, en una promoción que vuelve a exigir máxima concentración durante 180 minutos y que no permite margen para desconexiones.
La Ponferradina llega a esta cita impulsada por una clasificación lograda en la última jornada, después de imponerse al Bilbao Athletic en El Toralín con un gol de Slavy. Ese triunfo, unido a otros resultados de la jornada, permitió al conjunto berciano asegurar una plaza entre los equipos que lucharán por el ascenso.
El cruce también medirá dos perfiles competitivos diferentes. La Deportiva se apoyará en el ambiente de El Toralín, en la experiencia de una plantilla acostumbrada a convivir con la presión y en la necesidad de llevar una renta positiva al partido de vuelta. Enfrente estará un Atlético Madrileño joven, intenso y con talento ofensivo, que ha mantenido durante buena parte del curso una trayectoria de aspirante claro al ascenso.
Una eliminatoria que puede abrir la puerta a la final
El vencedor del duelo entre la Ponferradina y el Atlético Madrileño continuará en el cuadro de ascenso y se enfrentará en la siguiente ronda al ganador de la eliminatoria entre el CE Europa y el Celta Fortuna. Para la Deportiva, el primer objetivo pasa por hacerse fuerte en casa y convertir el empuje de su afición en una ventaja real antes de viajar a tierras madrileñas.

