El Consejo Comarcal del Bierzo ha anunciado el lanzamiento del proyecto “Territorio Azul – Bierzo 2030”, financiado con una ayuda total de 159.999 euros. De esta cantidad, 140.999 euros provienen del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, mientras que 19.000 euros serán aportados por el propio Consejo Comarcal.
La iniciativa se posiciona como una continuación del proyecto anterior “Territorio Rural – Bierzo 2030” y busca aplicar de forma práctica los resultados de ese diagnóstico comarcal, con una apuesta clara por el bienestar social, la sostenibilidad y la cohesión comunitaria en el medio rural.
El presidente del Consejo Comarcal, Olegario Ramón, destacó que esta ayuda «confirma la importancia de lo pequeño», y subrayó el papel del Consejo como «una administración transformadora con multitud de proyectos que tienen una trascendencia en recuperar vida en el territorio, principalmente en el rural».
El Bierzo ha logrado situarse en el tercer puesto nacional dentro de su categoría, entre más de 600 proyectos presentados, lo que refuerza su posicionamiento como referente en políticas innovadoras de desarrollo rural sostenible.
Territorio Azul: un modelo inspirado en las “zonas azules” del mundo
El proyecto “Territorio Azul” toma como referencia las conocidas “Blue Zones”, regiones del planeta donde las personas viven más tiempo y con mejor calidad de vida, como Okinawa (Japón), Cerdeña (Italia) o Nicoya (Costa Rica). Según los datos recopilados por el Consejo, el 60% de los municipios bercianos cuentan con personas centenarias, y una gran parte de la población supera los 80 años sin enfermedades crónicas.
La consejera de Formación, Empleo y Emprendimiento, Laura Fernández, explicó que “el proyecto tiene un objetivo muy claro: identificar y poner en valor los factores que hacen del Bierzo una de las zonas más longevas de España y transformar esa realidad en un modelo de bienestar, salud y cohesión social”. También señaló que el Bierzo “cumple con muchos de los requisitos para ser considerado una zona azul” y que el enfoque va más allá del reconocimiento: “aunque no lleguemos a serlo formalmente, lo importante es implementar esos hábitos que han llevado a tantas personas a vivir con calidad y longevidad”.
Entre los factores identificados están los hábitos alimentarios saludables, como el consumo generalizado de productos de huerta y platos tradicionales como el caldo de berzas, y aspectos psicosociales clave como tener un propósito vital, redes comunitarias sólidas y niveles bajos de estrés. Fernández compartió ejemplos concretos: “había una mujer que solo comía lo que daba su huerta; si no había plátanos, no comía plátanos”.
Actividades planificadas en toda la comarca
El proyecto, que ya se encuentra en fase de planificación, prevé el inicio de sus actividades en menos de un mes. Se estima que más de 8.300 personas participarán directamente y que unas 47.000 personas se beneficiarán de manera indirecta a través de campañas de difusión y acciones comunitarias.
Entre las actuaciones previstas se incluyen rutas saludables, talleres de alimentación y hábitos de vida, alfabetización digital para personas mayores, huertos ecológicos, voluntariado internacional y campañas intergeneracionales. Estas actividades se desarrollarán en colaboración con los ayuntamientos del Bierzo, asociaciones locales y ciudadanía voluntaria.
Retos y proyección futura
“Territorio Azul – Bierzo 2030” aborda tres grandes retos de forma transversal: el social, con la promoción de la salud comunitaria y la reducción de la soledad; el económico, mediante el impulso de la economía circular, la producción local y el consumo responsable; y el medioambiental, fomentando la movilidad activa y el respeto por el entorno natural.
El proyecto no solo busca convertir al Bierzo en un referente de longevidad saludable, sino que propone un modelo de desarrollo rural replicable en otras zonas de España, consolidando así su impacto más allá del ámbito local.
Críticas a la gestión municipal y uso de fondos públicos
En la misma rueda de prensa, representantes del Consejo Comarcal aprovecharon para expresar críticas al Ayuntamiento de Ponferrada y a la Junta de Castilla y León, por el incumplimiento de compromisos en la financiación de las piscinas municipales. Denunciaron que la carga económica —cercana a los dos millones de euros— se quiere trasladar a los ciudadanos, a pesar de que la inversión fue anunciada en reiteradas ocasiones como responsabilidad de la Junta.
También se cuestionó el uso de recursos públicos destinados a iluminación y decoración navideña. A través de contratos gestionados por Somacil, se ha comprobado un gasto adicional de más de 300.000 euros que, sumados a los 148.000 euros ya presupuestados, elevan significativamente la inversión navideña del Ayuntamiento. Desde la oposición se señaló la falta de diálogo y priorización de las necesidades reales de la población, reclamando una gestión más racional y participativa.
