Los vecinos de Las Médulas han realizado un corte de carretera para reclamar mejoras en los servicios básicos, la seguridad y la gestión del espacio declarado Patrimonio Mundial. La protesta abre una línea de movilizaciones pacíficas con la que pretenden conseguir compromisos concretos de las administraciones y participar con voz y voto en las decisiones que afectan al territorio.
En el manifiesto difundido al término del acto, los promotores denuncian años de carencias y reclaman a la Junta de Castilla y León y al resto de administraciones competentes una respuesta coordinada, con medidas y plazos para resolverlas. Según señalan, la protesta se desarrolló sin incidentes, y agradecen tanto la participación ciudadana como el comportamiento de los visitantes afectados por el corte.
“No estamos protestando porque Las Médulas sea un Patrimonio Mundial”, explican. Los vecinos cuestionan que ese reconocimiento conviva con deficiencias en los servicios de una población que, según el documento, ya recibía más de 200.000 visitantes al año en 2024.
Entre las demandas figuran una cobertura adecuada de telefonía móvil y la llegada de la fibra óptica. También denuncian los vertidos de aguas residuales al medio natural y exigen medidas para poner fin a esta situación en el espacio protegido.
La vigilancia y la atención a la afluencia turística ocupan otro apartado de sus reclamaciones. Los vecinos piden personal suficiente para proteger el patrimonio y un sistema de control y gestión de visitantes, además de una gestión de los residuos que quedan en el entorno.
El manifiesto reclama asimismo un plan de emergencia para el patrimonio, sus habitantes y los visitantes. Sus impulsores vinculan el inicio de las movilizaciones con las demandas que la población viene planteando desde el 10 de agosto de 2025.
Junto a estas medidas, reivindican su participación en la gestión de Las Médulas. Como propietarios del territorio, exigen que los habitantes tengan “voz y voto” en las decisiones sobre el espacio.

“Llevamos demasiado tiempo escuchando compromisos, explicaciones y buenas palabras. Ahora queremos soluciones”, recoge el documento. Los promotores anuncian que mantendrán sus actuaciones hasta obtener compromisos concretos y respuestas efectivas.
“Nos negamos a seguir siendo Patrimonio Mundial para las fotografías y patrimonio olvidado el resto del tiempo”, concluyen, reclamando que el reconocimiento internacional vaya acompañado de protección, vigilancia, seguridad, comunicaciones y servicios para la población.





