La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado la incorporación urgente de nueve examinadores fijos y un coordinador para solucionar el bloqueo que sufre la Dirección General de Tráfico (DGT) en la provincia de León. Actualmente, el déficit de personal ha provocado una lista de espera que supera los 3.500 aspirantes pendientes de realizar la prueba práctica del carnet de conducir, una situación que está obligando a los alumnos a desplazarse a provincias limítrofes para poder examinarse.
La plantilla actual en León está compuesta por apenas seis examinadores, uno de los cuales se encuentra de baja médica, y un único coordinador. Este reducido equipo debe asumir los exámenes teóricos, de pista y prácticos tanto de la capital leonesa como de Ponferrada, lo que implica continuos desplazamientos y una presión que el sindicato califica de «desproporcionada». Desde CSIF denuncian que la plantilla está «sometida a una sobrecarga de trabajo insostenible».
Impacto en las subvenciones autonómicas y el mercado laboral
El colapso ha adquirido una nueva dimensión tras la reciente Orden de la Junta de Castilla y León, que subvenciona la obtención del permiso de conducir a los jóvenes que aprueben entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre. Debido a que la provincia de León sufre retrasos de más de cuatro meses para la prueba práctica, acceder a estas ayudas resulta «inalcanzable para los aspirantes leoneses», situando a la región entre las más afectadas por este embudo administrativo.
Ante la imposibilidad de obtener una fecha a corto plazo, numerosos alumnos están optando por el éxodo. Los candidatos del sur de la provincia acuden a examinarse a Benavente (Zamora), mientras que los residentes en la comarca del Bierzo se desplazan a El Barco de Valdeorras (Orense) o incluso a Asturias.
Esta parálisis no solo afecta a los conductores particulares, sino que supone un freno directo a la economía local. El sindicato advierte que la demora está bloqueando la incorporación de nuevos profesionales a sectores clave como el transporte, la logística y los cuerpos de seguridad y emergencias, que dependen de la obtención de carnets profesionales.
Exclusión de los planes de refuerzo y exigencias sindicales
CSIF ya había denunciado durante el verano que la DGT excluyó a León del plan de refuerzo temporal de la actividad examinadora, el cual sí se implementó en otras áreas geográficas. Según la organización, «la combinación de jubilaciones, bajas y el incremento constante de la demanda genera un embudo de difícil resolución sin un plan de choque específico».
Por todo ello, el sindicato exige a la DGT la ampliación inmediata de las plazas o la ejecución de un plan extraordinario para aliviar la carga laboral. De lo contrario, advierten que la inacción continuará castigando tanto a los empleados públicos como al tejido económico y social de la provincia leonesa.





